El Villar ya vive con intensidad los días previos a su evento más esperado del año. Son jornadas en las que se disfruta mucho organizando todos los preparativos, las familias y amigos empiezan a reencontrarse y se cuentan las horas para la llegada, en este caso, del sábado 16 de mayo.
Uno de esos momentos especiales tuvo lugar este pasado jueves con el sorteo del orden de salida de las carrozas, que serán 37 este año, cinco más que en 2025. En la Plaza Real villarenga se congregaron muchos vecinos y vecinas. Desde la Hermandad se recordaron las normas a respetar y cumplir durante el evento, incidiendo en las relativas a la seguridad.
En cuanto al 75 aniversario, se ha hecho un guiño a la primera edición y tanto el cartel como el libro replican el diseño de aquel año, 1952. Asimismo, lo lucen las banderas que se colocan en las carrozas. Por otro lado, se va a regalar a los carroceros una bota de vino con el logo de la Hermandad y en la que se refleja la 75 romería.
Quizá el detalle más significativo sean las medallas especiales que se han elaborado emulando también a la de la primera edición, aunque de un tamaño mayor. Se trata de una edición limitada de 300 medallas que se ha vendido al completo.
El hermano mayor, Fernando de la Rosa, comenta que «esa medalla de 1952 es preciosa y la conservan algunos vecinos aquí en El Villar; parece increíble que en aquellos tiempos pudieran hacer una medalla así». Por otra parte, señala que «nos hubiera gustado hacer más cosas para celebrar el aniversario, pero la economía no da para más, con la feria vamos siempre muy justos».

Sorteo de carrozas el pasado jueves
Volviendo al tema de la seguridad, hace unos días tuvo lugar en el Ayuntamiento de Fuente Palmera la reunión anual de coordinación entre autoridades, fuerzas del orden y miembros de la Hermandad de San Isidro y de la Hermandad de Romeros de Cañada del Rabadán. En relación al recorrido, este va a ser el mismo que el año pasado.
Sobre la programación, la romería se adelanta un cuarto de hora. Es decir, la misa rociera comenzará el sábado 16 a las 8.45 h. Y la salida hacia Los Arroyones está prevista para las 9.45. Lo demás no cambia: rezo del Ángelus (12.00 h.); ofrenda en la Parroquia de la Purísima Concepción (13.30 h.); y almuerzo en la Avda. de la Constitución (14.00 a 15.30 h.).
La llegada al paraje será sobre las 7 de la tarde. La noche estará amenizada por el Grupo Combo (22.00 h.). El domingo, la salida hacia El Villar será a las 17.00 h. Habrá autobuses de ida y vuelta a cargo del Ayuntamiento y de la propia Hermandad.
En otro orden de cosas, esta 75 Romería también será la de despedida de la actual junta directiva de la Hermandad, que después de la feria dará el relevo a un grupo de jóvenes que a partir de 2027 será el responsable de organizar las dos grandes fiestas de El Villar.
Esta directiva entera ha estado unos seis años trabajando y el hermano mayor lleva cuatro como tal y otros cuatro antes. «Ha llegado el momento de dejarlo y dar paso a gente nueva», señalaba Fernando de la Rosa. El resto de componentes son: Salvador Fernández; Silverio Fernández; Elisa Román; Rosa María Martín; Alba María Rodríguez; Suzana Vázquez; Rubén García; Jesús Herruzo; Manuel Orejuela; Jessica Romero; y Javier Losada.

Breve historia de la Romería
La romería en honor a San Isidro Labrador se inició en El Villar en 1952 con la compra de la imagen del Santo, adquisición que se hizo posible gracias a una rifa que propició Juan García Castillo, quien estuvo al frente de la Hermandad fundadora de San Isidro durante once años. Con las 3.749 pesetas de presupuesto se encargó la talla, que finalmente costó 2.472 pesetas y se instaló en la capilla del Molino del Carmen.
El 15 de mayo de 1952 se procedió a la bendición del Santo, nombrado Patrón de los Labradores de toda La Colonia y de Écija. En esa histórica jornada se celebró también la primera romería que partió hacia el Cortijo de El Villar, lugar donde sólo permaneció aquel año.
Posteriormente, desde 1953, la romería tuvo como destino el Chaparral del Invernadero, celebrándose al día siguiente en El Villar una feria de ganado, a la que siguió una fiesta nocturna. Durante los años siguientes la peregrinación gozó de un gran auge, disfrutándose incluso de corridas de toros, de circo y otras atracciones feriales.
La cita festiva se celebró en el Chaparral durante muchos años, hasta que finalmente la finca quedó desmantelada, trasladándose entonces a los Olivos del Corregidor, pasando después a los terrenos municipales de Los Arroyones, en Fuente Palmera, lugar a donde se continúa peregrinando actualmente.




















