Carnicería De La Rosa - Fuente Palmera

Margari Adame, un referente de mujer rural en la Colonia

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Margari Adame, junto a su cuadrilla en la recogida de pimientos
Hoy 15 de octubre se celebra el Día Internacional de las Mujeres Rurales, que tiene como objetivo el reconocimiento al papel decisivo de las mujeres en el desarrollo, la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza. Fue establecido por la ONU en diciembre de 2007 y se empezó a conmemorar al año siguiente.

En la Colonia de Fuente Palmera, con un arraigado sector agrícola que sigue siendo básico para su economía y futuro, la mujer siempre ha tenido su sitio, especialmente como jornalera o recolectora. Pero con el paso del tiempo algunas mujeres que se han abierto paso en otros puestos tradicionalmente reservados solo para los hombres. Mujeres que hacen las mismas labores que un hombre, que son encargadas de los tajos y/o que son propietarias o co-propietarias de las explotaciones agrarias, tomando decisiones y compartiendo la responsabilidad del presente y futuro de sus tierras.

Uno de estos ejemplos lo encontramos en El Villar en la figura de Margari Adame Romero, una mujer que rebosa pasión por su trabajo en el campo. Margari es natural de Écija pero lleva muchos años en El Villar, desde que se casó y se estableció en las tierras de la familia de su marido, Félix, muy cerca del conocido Molino Sotomelero. Tienen dos hijos, Jesús, el mayor, que trabaja en El Corte Inglés, y Alberto, el menor, que trabaja con ellos y está llamado a ser el relevo generacional. Margari nos lo cuenta en la siguiente entrevista:

¿Cómo y cuándo empieza tu vinculación con el campo?

Empieza cuando con 22 años me caso con mi marido Félix, que es agricultor. A mí siempre me ha gustado trabajar, me siento realizada y disfruto mucho viendo las cosechas. Antes de casarme echaba algunos días en el campo por Écija pero no éramos una familia que se iba a las campañas agrícolas de otras zonas. También venía con mis hermanos a trabajar algunas veces a las tierras de Félix cuando éramos novios.
A pesar del paso de los años, sigo teniendo mucha ilusión, incluso más que mi hijo. A mí nunca se me han caído los anillos de nada, yo he mudado pericos, he quitado hierba, cargo los remolques, llevo el tractor… He trabajado en el algodón, en las pipas…. en todo lo que ha surgido, siempre a la par de mi marido. Y también ha influido que nunca he tenido problemas de salud. Ahora me preguntan qué cuándo me voy a jubilar, pero yo les digo que estoy bien, que me gusta lo que hago y hay que seguir adelante.

¿Alguna vez has oído algún comentario o has vivido alguna situación incómoda cuando te veían haciendo el trabajo igual que un hombre?

En ese sentido, la verdad es que no, desde el principio me han tenido como ejemplo. Recuerdo que decían “hay que ver la mujer de Félix que coge el tractor, que es capaz…y eso que no se ha criado aquí…”, pero nada importante. Yo digamos que fui la pionera por aquí en asumir las labores que siempre han hecho los hombres en el campo. Nunca he tenido ningún problema con un hombre ni con una mujer. El ejemplo más reciente es que llevamos cinco años con la misma cuadrilla, por algo será… Nosotros hemos sido monaguillos antes que frailes. Teníamos al principio solo una parcela y trabajábamos solos, y poco a poco fuimos comprando más terreno y ya nos iba haciendo falta gente para trabajar.

Félix y Margari poseen terrenos de algodón, olivos y pimientos. A día de hoy están con la campaña de estos últimos, que se prolonga desde julio a noviembre aproximadamente. Tienen una cuadrilla estable desde hace cinco años en la que sólo hay un hombre, el resto son mujeres de El Villar, Cañada, Écija y Fuente Palmera.

¿Cuál es tu papel a la hora de tomar decisiones sobre vuestras tierras y vuestro negocio?

Nosotros siempre hemos estado hablando al mismo nivel sobre si sembramos esto o lo otro, que si podemos invertir en una cosa o en otra. Mi marido no hace las cosas por su cuenta, me pregunta y miramos mucho lo de tener los pies en el suelo y no sembrar a la aventura. Tenemos que pensar que estamos tres, porque mi hijo Alberto está a la par que nosotros y en el futuro esto lo llevará él.

¿Cómo ves la situación de la mujer en el campo por aquí en la comarca?

Para trabajar hay muchas mujeres, pero con el perfil de empresaria y propietaria de tierras se cuentan con los dedos de una mano. La verdad es que desde que se puso el riego en El Villar y desde que tenemos la fábrica de Santaella, hay muchos jornales, yo no veo gente parada por aquí ni en Cañada del Rabadán, y viene gente de Écija. El papel de la mujer rural en general sigue siendo el mismo, el de peón en los tajos, y los hombres siguen haciendo las labores de mayor esfuerzo físico, más selectivas, son los encargados, etc.

Margari, por otra parte, también te mantienes activa en la asociación de mujeres de El Villar…

Llevo de tesorera desde que se fundó en 1999, junto a Carmen Cobos que es la presidenta. La Asociación, que fue muy criticada cuando salió, ha hecho y sigue haciendo muchas cosas por El Villar, echando una mano donde haga falta, en la cabalgata, en la romería… muchos se han dado cuenta que las mujeres podemos llevarlo todo para adelante. Y que nos reunimos también en el bar y no pasa nada.

Desde la concejalía de Igualdad, Laura Sánchez, nos avanza que en el mes de noviembre está previsto realizar un acto relacionado con el Día de la Mujer Rural. Sobre Margari Adame opina que “es un orgullo que haya referentes como ella en la Colonia porque por desgracia hay pocas y es muy importante darle esta visibilidad a la mujer rural para que su ejemplo llegue a todas las mujeres y a todos los hombres. Tod@s somos personas, somos iguales y podemos hacer las mismas labores. También quiero resaltar la forma de ser de su marido, Félix, porque las mujeres podemos tener iniciativas, pero si nos las cortan desde la parte masculina, ahí nos quedamos, y él creo que igualmente ha sido pionero en dejarte el papel que tienes, hay que valorarlo porque no es lo habitual, por desgracia”.

Margari pone la puntilla señalando jocosamente que “enseguida me iba a sujetar a mí en la casa…me tiene que amarrar… pero en serio, la verdad es que hemos sido como una yunta y hemos tirado los dos a la vez”.

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