«Mis premios son la gente que lee mis libros». «Con la poesía intento hacer un mundo un poquito más hermoso». Son las dos frases más destacadas con las que empezó su intervención, recitando además varios poemas en los primeros minutos dedicados a su madre.
El acto lo abrió el concejal de Cultura, Quique González, junto a Rosi Martín, presidenta de la Asociación Cultural Ramón de Beña, organizadora de esta 29 edición de la Primavera Cultural que se celebra hasta el jueves en la Casa de la Memoria.
Sánchez Blesa (Puerto Lumbreras, Murcia. 1970) escribe desde niña y publicó su primer libro al cumplir las dos décadas de vida, aunque no ha sido hasta hace relativamente poco tiempo cuando su poesía se ha hecho universal, gracias al poder de las redes sociales.
Accesible, creativa e innovadora, esta poeta es una mujer rebelde y luchadora, capaz de aglutinar tras de sí a toda una legión de personas que incluso sin ser ávidas lectoras se declaran devotas de su poesía. Y lo hace con lo que escribe y con su forma de contar lo que escribe.
Magdalena es la demostración del poder que tiene la palabra. Su compromiso con sus hijos, con el mundo y con la vida han acabado por convertirla en mucho más que «una poeta de aceras y de patios», como ella misma se define. Es un símbolo para quienes tienen claro -o lo acaban aprendiendo a través de sus creaciones- que «no es fácil enfrentarse cada día a la improvisación».

A la edad de ocho años perdió de forma repentina a su padre, y se refugió en la única cosa que le permitía dar respuesta a las miles de preguntas que sobre la vida se hacía constantemente: escribir poesía. Encontró en la escritura un infinito de caminos y veredas a las que asirse y dar forma a sus inquietudes.
Queriendo explorar aún más en sus emociones y sentimientos ingresó a mediados de los noventa en la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, y desde entonces jamás dejó de hacer teatro. Ese horizonte se amplió con el cine, participando como actriz en varios cortometrajes, y en el 2015 en su primer largometraje como protagonista, «Las Aventuras de Moriana».
Ayer en Fuente Palmera recitó una serie de poemas sobre la familia, la soledad, la mujer, la muerte, la vida… y un ramillete de corte humorístico. Además, su voz, su forma de entonar tiene la capacidad de embelesar al oyente. El público disfrutó y Magdalena concluyó con un poema mientras daba la mano a todas y cada una de las personas presentes transmitiendo su cercanía y cariño.
La XXIX Primavera Cultural continúa esta tarde (18.00 h.) con la actividad infantil de títeres y cuenta cuentos, «El corazón de la selva». Mañana miércoles será el turno de la presentación literaria de «La Córdoba blanquiverde» y «Los obispos de la Mezquita de Córdoba», de Miguel Santiago.
Asimismo, continúan abiertas al público las exposiciones de pintura, manualidades y libros de ocasión de Amigos de Ouzal, al igual que la exposición fotográfica, «Mujeres lideresas».













