La Casa de la Memoria, con una aceptable asistencia de público de todas las edades, acogió ayer el encuentro literario de La Montaña Mágica, una propuesta de Diputación donde la literatura se yergue en una fuerza dinamizadora del pensamiento crítico y participativo.
Coordinado por Raúl Alonso, este ciclo que está recorriendo otros seis municipios de la provincia, sirve como espacio de debate sobre temas que afectan a la convivencia ciudadana. La presente edición lleva por título, ‘La paz poética: poesía como refugio’, y se divide en tres grandes bloques temáticos.
En Fuente Palmera se ha desarrollado el denominado, ‘Hacer las paces: poesía y reconciliación: Una mirada a la escritura poética como un acto de generosidad capaz de tender puentes entre personas, generaciones, culturas y con la naturaleza’.
La presentación estuvo a cargo de Quique González, concejal de Cultura, que aprovechó para dar unas pinceladas sobre el próximo Otoño Cultural que se celebrará del 22 al 30 de octubre.

Los autores
Raúl Alonso presentó a los escritores Marta Merino y Jorge Riechmann, definiéndolos como «poetas con una voz significativa, que tratan temas sociales… no buscamos con La Montaña Mágica una lectura al uso, sino que la poesía sea la excusa para generar un debate y sentiros libres para preguntar y comentar».
Marta Merino es licenciada en Filología Clásica por la Universidad de Granada. Sus poemas han aparecido en diferentes antologías y editoriales. Recitó un primer poema sobre sus antepasados que se dedicaron a la trabajar la tierra con la intención de ilustrar cómo la poesía puede representar puentes intergeneracionales.
Jorge Riechmann poeta, ensayista, traductor y profesor de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid, licenciado en Ciencias Matemáticas y doctor en Ciencias Políticas. Su obra poética reúne títulos como «Cántico de la erosión», «El día que dejé de leer ‘El País'» o «Rengo Wrongo», premio Ciudad de Mérida 2008.
Raúl Alonso les lanzó la pregunta de si la poesía puede tener una capacidad de transformación social, si puede construir una realidad diferente o si solo puede servir como refugio interior para encontrar esa paz que no podemos tener en un mundo actual lleno de crispación.
La escritora ovetense opinó que la poesía «nos permite ver al ser humano de una manera más profunda y con mayor compasión y, por otro lado, es como una caja de resonancia donde podemos caber todos. Es un instrumento para unir de manera ideal posturas encontradas… la belleza de la poesía desarticula la hostilidad».
Por su parte, Riechmann es de la opinión de que «la poesía puede guiarnos por distintos caminos…es como una casa con muchas habitaciones diferentes… la poesía puede celebrar la belleza y la apertura del mundo; la poesía también tiene una función crítica… yo digo que somos simios averiados y hay mucho por reparar y enderezar; necesitamos orientación para ello y la poesía nos puede dar un poco de luz ante tantas tinieblas».
El poeta madrileño también la relacionó con la llamada «elaboración de lo traumático… vivimos un periodo excepcional de la historia de la especie humana, una crisis ecológicasocial, una crisis climática que se puede llevar por delante la vida en la Tierra… desaparece el futuro… hay angustia en la juventud».

El acto tuvo una última parte de debate entre el público y los autores, con especial énfasis en el papel de los jóvenes en la sociedad actual y la preocupación por el presente y futuro.
Próximamente, como avanzó Quique González, los asistentes a la jornada podrán recoger gratuitamente un libro con una selección de textos de los autores participantes. Del mismo modo, al finalizar el ciclo de La Montaña Mágica, se publicará un estuche conmemorativo con las tres obras de los tres bloques temáticos como memoria viva de esta edición.
Tanto Raúl Alonso, Marta Merino y Jorge Riechmann recibieron de parte del Ayuntamiento de Fuente Palmera una bolsa de protocolo con diversos obsequios, entre ellos un ejemplar del Fuero de Población de 1767.













