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El doctor Faruk Aladel realiza una segunda donación literaria a la Biblioteca Municipal

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La Biblioteca Municipal Antonio Machado ha recibido de nuevo la visita del doctor Faruk Aladel Hamed, una persona y un profesional muy querido en La Colonia después de haber ejercido como médico de familia durante once años en El Villar y Cañada del Rabadán, concretamente desde 1995 hasta 2006.

Con anterioridad, también estuvo un tiempo haciendo guardias en el consultorio de Fuente Palmera, iniciando ahí su particular historia de amor y cariño hacia l@s colon@s.

Después de que el pasado 20 de enero llegara cargado con 300 libros de medicina de su colección privada, ayer fueron unos 100 ejemplares de filosofía, investigación y algunas novelas, la mayoría pertenecientes a su esposa, que es catedrática de Filosofía. Un gesto altruista, de enorme generosidad, que viene a engrandecer cualitativa y cuantitativamente a la Biblioteca Municipal, ya que la colección literaria donada por Faruk Aladel es de un gran valor económico, pero sobre todo de un incalculable valor sentimental para el apreciado doctor, que se sentía en deuda con la gente de La Colonia por la amabilidad con la que lo trató durante su etapa como médico en nuestra tierra.faruk4El doctor Faruk(centro) durante su primera visita en enero

La Biblioteca Municipal Antonio Machado necesitará ahora una ampliación en estanterías para ubicar los más de 400 libros, además de un trabajo de clasificación y catalogación. Asimismo, por su pertenencia a la Red de Bibliotecas de la Junta de Andalucía, los usuarios de otras bibliotecas de la región adscritas a dicho programa podrán disponer de muchos de estos libros, mientras que otros se quedarán solamente para consulta y lectura en sala. Este sistema permite la circulación de libros solicitados por los usuarios entre aquellas bibliotecas que dispongan del llamado Préstamo Interbibliotecario, es decir, que tengan de un fondo económico para afrontar la distribución. La biblioteca que presta el libro abona los costes del envío y la que lo solicita abona el coste de vuelta a su lugar de origen.

Faruk Aladel es un hombre cercano, gran conversador. Ha sido un placer hacerle la siguiente entrevista:

– ¿Cómo surge la iniciativa de hacer esta donación?

Una vez que terminé la práctica real de medicina, pensé en que a este pueblo le debo, le debo algo importante por la amabilidad de su gente y para que la generación futura aproveche estos libros. Porque serán muy útiles para los estudiantes de medicina, veterinaria, farmacia, enfermería, etc. Además, lo he hecho para darle a esta biblioteca la importancia que tiene que tener, ya que estos libros pueden servirle al pueblo y a la gente de otros pueblos de alrededor. Consulté a Pilar, la bibliotecaria, y a Quique, el concejal de Cultura, que aceptaron encantados.

– Dentro de la amplia colección, ¿qué libros destacarías?

Los libros de formación y los libros de texto, que son fundamentales en la carrera y en la práctica diaria de medicina. Los hay de investigación, sobre hipertensión, enfermedades infecciosas, pulmonares, hepáticas, de medicina interna, traumatología, reumatología, digestivo, etc. En definitiva, de todas las especialidades.faruk1

– ¿Se puede cuantificar económicamente esta compilación?

Es difícil. Por ejemplo, el libro de texto más barato vale unos 300 euros, pero hay algunos que alcanzan los 1.500 euros, aunque hoy día en el mercado rondan los 2.000. Son casos de libros de especialidades. Hay de todo. Durante la práctica de medicina, hay algunos que me han llegado desde laboratorios o desde asociaciones de investigación, por lo que no sé su cuantía. Pero la mayoría son pagados de mi bolsillo. También hay varios que ya no se editan, aunque son fundamentales y básicos para la investigación, como algunos de medicina legal, medicina interna o digestivo. Ahora hay actualizaciones, pero no son los mismos libros.

– ¿Qué le ha parecido la repercusión que ha tenido su visita el mes pasado y el reencuentro con antiguos pacientes, aunque haya sido a través de las redes sociales?

La verdad es que me ha sorprendido gratamente, no esperaba nada de esto. Me han mandado mensajes agradeciendo el gesto, interesándose por mi salud y por mi vida. He contestado a todo el mundo y lo agradezco de corazón.

– Tengo entendido que va a continuar su vinculación con Fuente Palmera en otros ámbitos…

Sí, he pensado en ponerme nuevamente en contacto con el Ayuntamiento para plantear la posibilidad de colaborar en actividades musicales, culturales, etc., ya que también soy aficionado a la música. Asimismo, en dar alguna conferencia de medicina para la población. Pero esto hay que hacerlo poco a poco y primero ver si el Consistorio acepta, tiene tiempo y sitio para encuadrarlo. Me gustaría tener una colaboración más estrecha, por supuesto.

– Ahora que está jubilado, ¿a qué dedica el tiempo libre?

Pues precisamente a estas cosas. Estoy en Sevilla colaborando con oengés dentro del campo de la medicina, trabajando ahora incluso más a gusto ya que no tengo ataduras con nada. También publico artículos en revistas especializadas, participo en conferencias, congresos, etc. Al disponer de más tiempo puedo dedicarme más a leer y escribir.faruk2

– ¿Recuerda de manera especial algún caso o anécdota en su trayectoria como médico en La Colonia?

Recuerdo muchas, pero hay gente, personas enfermas, que marcaron en mí un hito. Fue el caso de una vecina de El Villar, Elia, que afrontó una enfermedad gravísima con tanta dignidad y entereza, hasta el último día de su vida, dando ejemplo de su fortaleza; incluso escribí un artículo sobre ella.

También me acuerdo que había gente que venía a las seis de la mañana a guardar cola en el consultorio para ponerse una inyección. Como yo dormía allí, me despertaban con sus charlas hasta que abría las puertas para que cogieran número. Recuerdo cosas muy tiernas, tanto de El Villar como de Cañada. Me trataron muy bien en ambos sitios. Es curioso como muchos vecinos no lograron nunca aprender mi nombre, llamándome Don Farruco, Don Faro, mientras que otros no se complicaron y me decían doctor a secas(risas).

– Por último, ¿ha tenido tiempo de pasar por El Villar y por Cañada, cómo los ha visto casi diez años después?

Pues los he visto a los dos muy abandonados, no sé por culpa de quién, pero las autoridades deberían echarles mucha más cuenta a ambos y no dejarlos morir, porque son fundamentales. En especial, solucionar el problema urbanístico de Cañada con Écija y ayudar a los vecinos a levantar el pueblo otra vez. Lo mismo con El Villar. En definitiva, darles más vida.

Biografía

Faruk Aladel Hamed nació en Siria hace 63 años. Llegó a España para estudiar medicina en 1971, aconsejado por compañeros y amigos de su país que estudiaban aquí. Antes probó en Italia, pero no le gustó mucho la experiencia. Una vez licenciado por la Universidad de Sevilla, su relación laboral con Fuente Palmera comienza cuando trabajaba haciendo guardias en Palma del Río, lo que implicaba desplazarse a La Colonia para cubrir algún servicio. Posteriormente, empezó a hacer guardias en Fuente Palmera y cuando ganó la oposición le dieron a escoger entre Palma y Fuente Palmera para establecerse como médico de familia, decantándose por esta última porque «me gustaba más el carácter de la gente de aquí». Corría el año 1995 y accedió a las plazas de El Villar y Cañada del Rabadán. Los lunes, miércoles y jueves pasaba consulta en El Villar hasta las once de la mañana y luego se iba para Cañada. Y los martes y viernes era al revés. En el año 2006 se traslada a Dos Hermanas, donde reside actualmente y hace tres meses culminó su vida laboral. Faruk Aladel es médico de familia y médico forense. En su curriculum destaca el haber sido profesor ayudante en la Cátedra de Medicina Legal de Sevilla con el prestigioso y famoso forense Luis Frontela. 

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