Desenmascarando los micromachismos

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El Centro Municipal de Información a la Mujer ha acogido una charla taller denominada "Desenmascarando los micromachismos", una actividad encuadrada en los actos con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural (15 de octubre), financiada por el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) e impartida por Mª Carmen Gutiérrez, de la asociación cordobesa Paz con Dignidad.

micromachismos1Unas veinte mujeres de distintas edades de toda La Colonia han asistido a esta interesante jornada, participando activamente y resolviendo sus dudas. El micromachismo se define como una práctica de violencia en la vida cotidiana que sería tan sutil que pasaría desapercibida, pero que reflejaría y perpetuaría las actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los hombres.micromachismos2 Comprende un amplio abanico de maniobras interpersonales y se señala como la base y caldo de cultivo de las demás formas de la violencia de género o violencia machista. Además, los micromachismos se tratan de prácticas legitimadas por el entorno social, en contraste con otros tipos de violencia machista denunciadas y condenadas más habitualmente. En definitiva, es un machismo subterráneo, que a menudo pasa totalmente inadvertido y la mayor parte de las veces no hace saltar nuestras alarmas.

En este sentido, Mari Carmen Gutiérrez puso de manifiesto que «tenemos asumidos ciertos roles y actitudes que son en el fondo machistas. Hoy en día el machismo está mal visto, pero hay cosas que no lo están y no nos damos cuenta de que son machistas. Normalmente, cuando la mujer se queja de una de estas prácticas (micromachismos), recibe la respuesta de que es muy delicada o es una feminista radical. Es un machismo invisible y este calificativo puede sustituir a lo de micro, que significa pequeño».

Algunos ejemplos donde se producen micromachismos son las canciones, los chistes, cómo se educan a niños y niñas con distintos juguetes, hay dibujos que son más para niños que para niñas, cómo se les incita a que hagan cosas diferentes, la manera de vestir, los colores, etc. Otro ejemplo es el llamado techo de cristal, que significa que una mujer, por mucho que destaque en su profesión, tiene que destacar muchísimo más que el hombre para poder llegar a un puesto relevante o de fama; se trata de un proceso social en el que al hombre le cuesta mucho menos trabajo llegar a lo más alto. Por otro lado, las mujeres suelen participar mucho más en la vida asociativa de los pueblos, pero sin embargo los puestos directivos y los órganos de decisión están ocupados más por hombres. Esto ocurre por falta de confianza en las propias capacidades de la mujer y por tener más responsabilidades, sobre todo la crianza de los hijos, el cuidado de las personas mayores y las cuestiones domésticas en general, por lo que deciden no meterse en más historias.

«Y no es cuestión de una lucha entre hombres y mujeres, sino de que todos tendríamos que desnormalizar ciertos comportamientos, salirnos de los estereotipos marcados y empezar a dar oportunidades tanto a las mujeres como a los hombres. El machismo también afecta a hombres en la medida de que no pueden expresar sus sentimientos o que les tienen que gustar cierto tipo de cosas, como el fútbol por ejemplo, si no, ya son raros. Y las mujeres tienen que hacer cierto tipo de cosas, y como no las hagan, ya son diferentes».

Sobre las pautas a seguir para actuar en caso de producirse el micromachismo, Mari Carmen Gutiérrez señaló que lo primero es «ser consciente de dónde está el micromachismo, detectarlo. Al hombre le va a costar más trabajo porque en su caso es más sutil todavía, pero las mujeres, con las tareas domésticas, sufren más las consecuencias. Ambos tienen que entrenarse, detectar la desigualdad y enfrentarse a ella, lo cual no tiene porque ser siempre protestando, también se puede hacer con ironía, humor…intentando poner ejemplos a la otra persona, diciéndole cómo te sientes, etc. Asimismo hay que poner en valor las cosas que hacen las mujeres y no minusvalorarlas, visibilizar otro tipo de experiencias que se ven mucho menos, como por ejemplo el deporte femenino».

En las zonas rurales y pueblos pequeños los roles y los espacios de la mujer y del hombre están más divididos. «El qué dirán afecta mucho y siempre se pone el ejemplo de los bares, no es lo mismo si una mujer entra a un bar a una hora o a otra, si va sola o no, depende si se toma una cerveza o un café, si se queda en la barra o se sienta en una mesa…».

Una buena pauta, según Mari Carmen Gutiérrez, «son las buenas juntas, tener buenos amigos y amigas, una pareja que te entienda y te acepte…».    

En cuanto a las dudas que se han planteado por parte de las asistentes, una de ellas es que no se tenía claro el concepto de feminismo, «se cree que existe el feminismo radical y esto es algo muy machista; hay muchas corrientes de feminismo, pero en realidad el radical no existe, el feminismo aboga por la igualdad. Hay muchos prejuicios en torno a este asunto, lo que pasa que en dos horas de charla es muy difícil resolverlo. Puedo decir que la mitad de las mujeres que han venido a la charla eran feministas sin saberlo. Además, tienen una ventaja con respecto a otras mujeres y hombres, precisamente por su participación en estos talleres, a pesar de que se tengan que enfrentar al qué, dónde vas, otra vez en la calle«.

Una última cuestión que ha querido resaltar es la de la discriminación positiva, que es favorecer que haya mujeres en algunos ámbitos porque hay menos, «eso no es malo, lo que pasa es que es una actuación que se ha utilizado en política y en algunas ocasiones se ha visto mal. Está claro que hay que llegar a los sitios por méritos propios, pero si no se deja un cupo para la mujer, al final nunca llega. Con esto de los cupos yo estoy de acuerdo algunas veces y otras no, pero es verdad que se confunde feminismo con discriminación positiva, pero ésta es necesaria porque también hay otros colectivos que siempre les cuesta más insertarse (personas mayores, con movilidad reducida, etc.). 

OTRAS ACTIVIDADES DEL CMIM

El Centro Municipal de Información a la Mujer de Fuente Palmera ha puesto en marcha otras actividades y tiene algunas más para las próximas semanas. Así, ayer comenzó el II Curso de Corte y Confección en la Casa de la Memoria, donde participan 30 nuevas alumnas. Consta de 70 horas, se imparte los lunes, miércoles y viernes de 9.30 h. a 13.30 h. y como profesora repite Paqui Rivero.

A partir del 31 de octubre está previsto el comienzo de un Curso de Estimulación Cognitiva, de 30 horas de duración y a impartir los martes y jueves de 16.30 h. a 20.30 h.

Y el 3 de noviembre se representará en el IES Colonial la obra teatral «Cuenta conmigo», perteneciente al programa de la Diputación Provincial, Tierra de Mujeres. La obra está dirigida a alumn@s de 1º de ESO y trata del acoso en las aulas, la no violencia, la tolerancia y la cooperación.

 

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