Familia de los cantineros de Ochavillo del Río, sus padres son Loli y Manuel. Desde siempre a Carmen le corre por las venas lo artístico. Tiene un Grado Profesional de Piano, además de Traducción e Interpretación de Inglés y Alemán, y un Master en Producción Audiovisual de Cine Publicitario, lo que le abrió las puertas de este sector tan complicado y mágico al mismo tiempo.
¿Cómo entras en el mundo del cine?
Hice un master de Producción de Cine Publicitario y conseguí unas prácticas en la serie Kaos, ayudando en varias tareas pero sin excesivas responsabilidades. Después, en Madrid, pude entrar en la empresa Zafarrancho Localizaciones, que se dedica a buscar espacios y escenarios para anuncios de publicidad. Ahí empecé de blocker, que se encarga de controlar los accesos a las zonas de rodaje, gestionar el flujo de personas y vehículos alrededor del set y garantizar que las tomas se realicen sin interrupciones externas. Luego subí a ayudante de localizaciones, me iba con mi cámara, abría y cerraba las localizaciones del rodaje y supervisaba que todo funcionara bien. En definitiva, era la responsable de la logística de la localización. Me encontraba muy a gusto, pero no avanzaba con el tiempo. Así que pude cambiarme de departamento llamado Set Decoration, de arte y decoración. Mi puesto ahora es Ayudante de Regiduría y me dedico a buscar decoraciones de todo tipo, de los años 60, antiguas, otras bastante raras… en relación al tipo y época de la película; visito proveedores, etc. Estoy muy contenta y espero ir progresando, a ver si consigo ser jefa.

¿Cómo es un rodaje por dentro?
Yo definiría un rodaje por dentro como un reloj suizo en el que cada persona tiene una función concreta que tiene que ejecutar en un tiempo determinado y, en bastantes ocasiones, bajo presión. Cada persona tiene una función exacta y no realizarla en el tiempo que se le ha asignado o ejecutarla de manera errónea, repercute directa o indirectamente en el resto de personas y/o departamentos, provocando retrasos en la filmación que pueden variar desde unos minutos hasta días.
Hay muchos departamentos y muchas personas dentro de cada departamento, cada una con una función específica. Unos se encargan de la decoración, otros de la localización, otros de los actores, otros de la luz, otros del sonido…
También hay que tener en cuenta que el trabajo detrás de cámaras no solo se realiza el día de grabación. Hay meses de preparación anteriores antes de dar claqueta (preproducción). Para cuando se va a grabar, casi todo está atado y con bastantes opciones confirmadas por si algo fallase el día de rodaje.
¿Qué es lo que más te ha sorprendido o gustado y lo que menos de lo que estás viendo de este mundillo?
Lo que más me gusta del cine es la cantidad de experiencias que me está brindando que jamás en mi vida podría vivir si tuviera otro tipo de trabajo.
He trabajado en sitios cerrados al público normal, como en el INTA (Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales), los túneles subterráneos de emergencia de la M30 de Madrid, e incluso en la Real Casa de Correos.
Lo que menos me gusta es en muchas ocasiones el clasismo de la profesión y los egos. Los rangos son muy marcados. Sin embargo, sé que es algo necesario para el buen funcionamiento. Si en un trabajo donde trabaja tanta gente no hay marcadas responsabilidades y autoridades y todo el mundo opina, nunca saldría nada bien. Somos demasiada gente trabajando.
¿Qué títulos de series y películas más relevantes han contado con tu participación?
Pues desde la mencionada Kaos, pasando por Invisible (2024) de Paco Caballero; The Young Sherlock Holmes (2026) dirigida por Guy Ritchie; la triplemente premiada en el Festival de Málaga de este año, Iván & Hadoum, de Ian de la Rosa; La virgen roja (2024); la serie de Netflix, The age of innocence; y Torrente presidente, de Santiago Segura. Son solo algunos ejemplos.
¿Con quién te quedas de los actores, actrices, directores…que has conocido en este tiempo?
He conocido a muchos actores y actrices, pero me quedo con Santiago Segura, me ha encantado trabajar con él, ha sido un pedazo de experiencia. Tengo una anécdota muy bonita en Torrente presidente, relacionada con la secuencia cuando están en la fiesta los del partido de Nox y le dicen a Torrente que no la líe. Había un piano y los del rodaje me dijeron, “toca Carmen”; el script me grabó y fue corriendo a enseñárselo a Santiago, que vino a hablar conmigo, y como es tan humilde me dijo: “¿tú, con el talento que tienes tocando el piano que haces en esta mierda de película mía?”, que cómo que no me dedicaba a eso… Bueno, la verdad es lo que más me llama la atención de él es que es una persona muy metódica, estudia mucho los personajes que quiere que aparezcan en sus películas.
Otra anécdota fue con una amiga mía, Semira, que le dijo al script que quería hacer de prostituta en la película de Torrente. Santiago se enteró y le dijo de sopetón, “contratada”. Ha sido brutal, he disfrutado muchísimo con Santiago y el rodaje de esta película.

Entiendo que te gustará viajar, te recorres toda España…
Me encanta viajar y sí, he rodado en muchas partes de España aunque de momento donde más he rodado es en Madrid y Andalucía. Madrid tiene una industria muy fuerte y Sevilla está cogiendo fama. El problema de Sevilla es que tiene el hándicap del verano. Es imposible rodar ahí en verano, por lo que las producciones se reducen al invierno sobre todo. Demasiada calor.
¿Te ves mucho tiempo en este trabajo?
La gran amenaza es la IA. Se están haciendo muchas cosas con IA, lo que antes se hacía en tres días se está haciendo en uno. Cada vez va a haber menos trabajo, es el trabajo de mis sueños pero no sé hasta cuando, la IA va a pisar muy fuerte. Pero hay esperanza, pues los Óscar han dicho que no van a premiar películas con mucho porcentaje de IA, por ahí estoy un poco tranquila. Entiendo esta defensa porque el cine es un arte, está hecho por artistas, va a seguir siendo importante la creatividad pero creo que se van a ir perdiendo muchos profesionales.
¿Echas de menos tu pueblo?
Echo mucho de menos Ochavillo. Cómo se vive en el pueblo no se vive en Madrid ni en ningún lado, eso te lo aseguro yo. No es fácil estar tantos meses fuera, me llaman de un sitio, de otro, estoy constantemente cambiando de equipos, de compañeros de trabajo, lejos de casa, no pudiendo bajar ni una vez al mes… pero es lo que toca.
Por último, supongo que no puedes decirme el último proyecto en el que estás metida, ¿pero alguna pincelada sobre el mismo sin decir el título?
Puedo decir que está siendo muy mediático en redes sociales y está habiendo muchas filtraciones, por lo que no debe de ser difícil averiguarlo (sonríe).
Le deseamos lo mejor a Carmen González en su trayectoria profesional y como se suele decir en el argot, “mucha mierda”.














