El presidente de Adipha, Francisco Adame Fernández, se ha puesto al frente de este proyecto del que ya están definidos los capítulos, los cuales vienen a resumir las actividades más destacadas, algunas de ellas muy trascendentales relacionadas con las excavaciones arqueológicas.
Enmarcado en este departamento, la Asociación participó en las excavaciones de El Mohíno a principios de 2018, cuando se descubrió posiblemente el alfar romano más grande del Valle del Guadalquivir; así como en el yacimiento Fuente de los Peces en 2019, con el caso del alfar del fabricante de ánforas olearias más antiguo conocido hasta ahora.
Encabezando ambas excavaciones estuvo Iván González Tobar, doctor en Arqueología y presidente de honor de Adipha, junto al grupo de investigación arqueológica de la Universidad de Montpellier, PAEBR y Paul Valéry III.
Más recientemente, en las excavaciones de “El Bombo” también dirigidas por Iván González, se descubrió una protoalmazara datada entre el año 25 a. C. y el 20 d.C., anexa al alfar de Los Peces. Sin duda, un gran hallazgo arqueológico para la comarca.
Pero el gran hallazgo que fue noticia internacional y apareció en revistas de todo el mundo fue el texto de Virgilio hallado en un fragmento de ánfora olearia encontrado en el yacimiento de Noguera.
En cuanto al departamento de Espacio Natural, Adame señala que «ha sido el trabajo más complicado ya que la ELA de Ochavillo del Río no tiene competencias».
Aun así, se ha trabajado y existen resultados apreciables, aunque la mayoría están a la espera de obtener competencias para poder actuar en lugares como Fuente La Polvorilla, Playa Pepete, Barrancas de Picachos, Arroyo de Picachos y Fuente Redonda de la Parrilla.

En Patrimonio Cultural, Adipha se merece un gran reconocimiento por la recuperación de tradiciones perdidas como los Judas, los Arrastralatas, el Domingo de Pintar Ramos, y juegos tradicionales como la billarda, las chapas, las canicas, el pañuelo, el trompo y los chivos.
En el libro también aparecerán los relatos recogidos a muchas personas mayores, que cuentan cómo se vivía en aquellos años de tanta escasez, lo cual se materializó en el primer proyecto del programa «Somos pueblo, somos cultura» de la Diputación Provincial.
A este le siguieron los dedicados a los juegos y tradiciones de los abuelos; las comidas antiguas, elaboradas mayoritariamente con plantas silvestres y dulces tradicionales; y, por último, y de gran interés para la Asociación, ha sido la recuperación de los oficios de antes.
«Es una obligación moral mostrar a esos artesanos elaborando con sus manos asientos de enea, canastos de vareta, cestos o quincanas de esparto, al igual que el alfarero hace el botijo o los platos. Todo un espectáculo para niños y mayores: unos lo habían olvidado y otros jamás lo habían conocido», comenta Adame.
La Fuente Vieja de Ochavillo
Un proyecto que causó gran implicación entre vecinos y ochavilleros que viven fuera fue el de recopilar toda la información sobre la Fuente Vieja de Ochavillo. Solo existía una foto antigua, turbia y rojiza, y se necesitó mucho tiempo hasta que aparecieron dos más.
Posteriormente se trasladó a las maquetas, cuya reproducción tardó varios años. Al principio ninguna era idéntica, pero cada una aportó algo. Gracias al trabajo de Iván González Tobar, se sacaron a la luz los cimientos de la Fuente Vieja.
Con todo ese material, Alejandro Bernabé Galán realizó una maravillosa réplica, tan exacta, quedando a la espera de la segunda fase: “Las Pilas”. Dentro del tejado de la fuente existe una cápsula del tiempo.

Cimientos Fuente Vieja
El trabajo literario de Adipha también recogerá otro momento histórico y de gran valor, por lo que representa y por los años que costó conseguirlo: el denominado “Templo del Agua”, al que Adame bautizó como “el Guernica de Ochavillo”. «Ocho años ha tardado, pero ya está aquí».
«Al principio la Comunidad de Regantes desconfiaba, otros que podían ayudar guardaban silencio, pero el tiempo pone todo en su sitio y, como dice el poeta, se alinearon los astros», añade Francisco Adame.
«Adipha, la ELA de Ochavillo del Río, Luis Valdelomar y la Comunidad de Regantes de Fuente Palmera han hecho posible este logro, que ya puede disfrutarse en la página web adipha.es», afirma el presidente.
Por último, sobre esta década de andadura, indica que «la valoración es máxima y los hechos lo demuestran; en tan solo diez años —dos de ellos bajo la pandemia de la COVID— superamos con nota los objetivos marcados».
Francisco Adame también quiere reflejar en el libro una serie de agradecimientos: «a mi mujer, mi compañera de vida, y a mis dos hijos, Óscar y Yasmina, por el apoyo incondicional que siempre me han dado sin reprochar nunca el tiempo que mi pasión por la arqueología les ha robado».
Igualmente, «mi agradecimiento a Manuel Arjona, que desde hace más de catorce años siempre ha estado ahí. Gracias, Manuel. A Jesús Alinquer, coordinador de Adipha; sin Jesús no hay programas de la Diputación de Córdoba. Y a Rufino Gastón de la Cruz y a El Copión por su colaboración».
Además, lo hace extensible a la Diputación Provincial de Córdoba, que será quien asuma la impresión del libro. La idea es que se puedan hacer unos 300 ó 400 ejemplares.
Finalmente, Adame anima a vecinos y jóvenes de toda la comarca a que creen asociaciones o colectivos en defensa del patrimonio, que se preocupen por la conservación de fuentes, caminos y tantos elementos de un alto valor histórico, natural y cultural. «Estoy dispuesto a echarles una mano en lo que necesiten».

















