Han sido dos jornadas que quedan ya para el recuerdo donde lo más valioso ha sido la convivencia y el reencuentro entre aficionados del mundo de la moto. Y no es descabellado que se catalogue este evento como internacional porque cubanos afincados en México y desde Portugal y Alemania han llegado amigos del Motoclub La Ciudad Sin Ley.
Además de moteros y moteras procedentes de Toledo, Elche, Madrid y toda Andalucía. Incluso un colono residente en Barcelona que cogió su moto y se plantó en El Villar. Lo de los alemanes es para enmarcar: cogieron un avión hasta Málaga y allí les esperaban sus motos para emprender camino hacia la aldea colona.
Todos ellos, más vecinos y visitantes de La Colonia y comarca, han disfrutado de conciertos, djs, espectáculos de magia, fuego y malabares, concursos, sorteos y una excelente gastronomía. El sábado hubo un perol de alitas en salsa gratis para todos los asistentes y el domingo un sabroso arroz.
Destacar que para mayor comodidad la zona de acampada se ubicó en el campo de fútbol, con duchas, aseos, frigoríficos, etc. El Ayuntamiento de Fuente Palmera ha colaborado con el evento en cuanto a la instalación de carpas y la entrega de bolsas de protocolo de regalo, estando representado por su concejal de Cultura, Quique González.

El presidente de «La ciudad sin ley», Jaime Domínguez, fue uno de los fundadores en el año 1996 y lleva al frente del motoclub durante estos treinta años. Recuerda los inicios cuando «nos íbamos a la gravera con motos de cross e hicimos las primeras camisetas ese año; luego en el 98 y 99 hicimos dos eventos en el Bar Reyes».
«Ahí estábamos con Lázaro, el malogrado Juani «Fundilla» y algunos otros. En el 2000 falleció Juani en un accidente de moto… a raíz se ahí se retiraron Lázaro y casi todos… yo continué con el club, sacamos los estatutos y hasta hoy», señala.
En un periodo tan amplio de tiempo pues es normal que haya cosas buenas y malas. Lo mejor, afirma Jaime, «todas las personas de bien que han pasado por aquí, gente de todos lados, los amigos que haces… El Villar es una aldea muy chica pero reconocida en muchos sitios… lo de los alemanes de este fin de semana es un ejemplo, de Alemania a Málaga en avión, y de ahí en moto hasta El Villar… chapó porque vinieron exclusivamente a vernos a nosotros y celebrar el aniversario».
«En el lado negativo están las personas que desgraciadamente se han quedado en la carretera, amigos de otros motoclubes, nuestro añorado «Fundilla» y, más recientemente, la socia Loli Romero que perdió la vida en el año 2020 en un accidente en Pedro Abad».

Jaime Domínguez también aprovecha para lanzar un mensaje sobre este mundillo de los motoclubes: «Esto es un hobby y al que le guste tiene que tratarlo como una afición; el motero que quiera pertenecer a un club y lo quiera utilizar como negocio se equivoca, no se puede abusar de precios en los eventos porque si no al año siguiente no va nadie. Hay otros clubes que abusan de precios y duran tres años».
«Nosotros tenemos claro que hay que asistir a los eventos de otros compañeros; de hecho nos movemos casi todos los fines de semana para que cuando nosotros los organicemos venga aquí toda esta gente. El próximo nuestro serán las clásicas Motomigas, fijadas para el 19 y 20 de diciembre. Seguiremos trabajando, disfrutando y a por otros treinta años más».













