En la siguiente entrevista vamos a conocer en profundidad qué trata la Medicina Interna, las patologías más frecuentes y porqué este facultativo de 38 años ha apostado por establecerse en Fuente Palmera.
Fuente Palmera Información: Hola Javier y encantado de tenerte en Fuente Palmera. En primer lugar nos gustaría que te presentases para que los vecinos y vecinas de La Colonia y comarca conozcan tu trayectoria y motivaciones de venir a nuestro municipio.
Javier Molero: El placer es completamente mío. Soy natural de Córdoba, aunque mi familia reside en Posadas. Me formé como especialista en Medicina Interna en el Hospital Infanta Margarita de Cabra, completando gran parte de mi especialización en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, donde se localizan las especialidades que no están disponibles en el centro de Cabra.
Respecto a mi llegada a Fuente Palmera, identifiqué una excelente oportunidad para abrir esta consulta. Mantengo relación con profesionales médicos locales y soy consciente de que la localidad atraviesa un momento complejo en el plano sanitario por la escasez cuantitativa de facultativos. Este panorama, sumado al firme respaldo de personas de la zona que me han apoyado bastante, me animó a emprender este proyecto con el convencimiento de que podemos realizar una labor muy necesaria.

FPI: ¿Su consulta en el municipio tendrá un carácter permanente o la compaginará con su actividad hospitalaria?
Javier Molero: En esta primera etapa voy a compaginar ambas actividades. Actualmente me encuentro a la espera de un contrato en mi hospital de origen, en Cabra. No obstante, mi intención es adaptar mi jornada en la sanidad pública para responder de forma óptima a la demanda de pacientes que prevemos aquí. No estaré a tiempo completo en el hospital público, lo que me permitirá atender a los vecinos de Fuente Palmera con la dedicación, el tiempo y la tranquilidad que merecen, garantizando así un servicio de máxima calidad.
FPI: Para quienes no estén familiarizados con esta disciplina, ¿podría explicarnos cuál es la labor de un médico internista? A diferencia de otras especialidades más reconocibles como la traumatología o la oftalmología, ¿cuál es su campo de actuación?
Javier Molero: Para que el ciudadano lo comprenda de forma sencilla, un médico internista viene a ser el equivalente al médico de Atención Primaria o de Familia, pero en el ámbito hospitalario. Nos encargamos de realizar una valoración integral y conjunta de todo el funcionamiento orgánico del paciente.
Si tuviera que poner un ejemplo gráfico, a menudo recurro a series de televisión como House, donde los protagonistas son internistas; esencialmente, somos los diagnosticadores por excelencia. Cuando una persona presenta síntomas complejos y no se conoce el origen de su dolencia, el médico de Atención Primaria u otros especialistas (como neumólogos, traumatólogos u otros especialistas) nos derivan el caso para que realicemos un estudio exhaustivo. Una vez establecido el diagnóstico, pautamos el tratamiento y realizamos el seguimiento pertinente. Si la patología detectada corresponde a otra área muy específica, procedemos a derivar al paciente al especialista adecuado; si pertenece a nuestro ámbito, asumimos su manejo integral.
FPI: Es importante, por tanto, que el ciudadano distinga claramente su labor de la de un médico de familia…
Javier Molero: Así es, existen diferencias notables. Nosotros abordamos al paciente con una mayor profundidad clínica. En nuestro campo no atendemos las áreas de pediatría ni ginecología, pero el espectro de edad que cubrimos es sumamente amplio, abarcando de manera completa desde los 15 o 16 años hasta la edad del paciente que lo requiera.
FPI: ¿Cuáles son las patologías y consultas más frecuentes que suelen atender en su especialidad?
Javier Molero: En el contexto de Andalucía, donde no existe la especialidad de Geriatría en el sistema de salud, la Medicina Interna asume plenamente este rol. Por tanto, nuestro día a día se centra en el manejo de patologías crónicas que afectan a los pacientes a partir de cierta edad. Aunque atendemos a personas de todas las edades, lo habitual es que los problemas de salud complejos surjan en etapas más avanzadas de la vida.
Las dolencias más comunes en nuestra consulta son control de la diabetes, la hipertensión arterial y la dislipidemia (alteraciones en los niveles de lípidos en sangre). Asimismo, tratamos con mucha frecuencia afecciones respiratorias como la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) y la insuficiencia cardíaca entre otras. Se trata, por lo general, de pacientes de edad avanzada que presentan una o varias de estas patologías simultáneamente. Nuestra función primordial es lograr un equilibrio clínico integral que les permita mantenerse estables el mayor tiempo posible a lo largo del año, prestando especial atención a los meses más fríos y frágiles para ellos, que es cuando la circulación de virus respiratorios suele descompensar sus enfermedades crónicas.

FPI: En definitiva, su labor consiste en coordinar y unificar el tratamiento de aquellos pacientes que sufren múltiples patologías y que, en ocasiones, se ven obligados a deambular de una consulta a otra —hoy al neumólogo, el mes que viene al reumatólogo y mañana al cardiólogo—, lo que les genera una gran confusión.
Javier Molero: Totalmente, ha descrito con precisión nuestra labor. Nos dedicamos a la atención del denominado «paciente pluripatológico». Disponemos de programas específicos para este perfil de pacientes, especialmente enfocados en mayores de 70 o 75 años que ya presentan un deterioro considerable de su salud. Evidentemente, hay personas mayores que gozan de una excelente salud y no requieren asistencia regular, pero aquellos que son más vulnerables constituyen el perfil clásico del paciente de Medicina Interna. En estos casos, ofrecemos un abordaje terapéutico integral que cubre todo el espectro de sus patologías crónicas, además de dar respuesta a procesos agudos o a la reagudización de sus afecciones de base.
FPI: ¿Suele el paciente ser consciente de cuándo debe acudir a la consulta de Medicina Interna, o es habitual que sea su médico de familia quien le recomiende la visita?
Javier Molero: En el ámbito de la sanidad pública, el médico de familia es siempre el primer filtro y la puerta de entrada. El sistema está estructurado para que la Atención Primaria, integrada por profesionales magníficos, ofrezca la primera asistencia; aquello que excede su ámbito de actuación es derivado a los especialistas correspondientes.
Nosotros somos especialistas con una vocación generalista, lo que nos permite tener una visión clínica de enorme amplitud. Nuestro principal cometido se centra en ese perfil de paciente de edad avanzada y pluripatológico que sufre descompensaciones y al que debemos estabilizar en la medida de lo posible para devolverle una calidad de vida lo más aceptable posible. Aunque también se atienden afecciones que un médico general pudiera atender.
FPI: Doctor, ¿qué le llevó a decantarse por la Medicina Interna como especialidad?
Javier Molero: En mi caso, existe una clara influencia familiar, ya que tanto mi padre como mi hermano son internistas. Son dos referentes en ese aspecto para mí. Además, desde mi infancia siempre sentí una profunda admiración por la figura del «médico de pueblo». Mi tío Manuel Cabrilla, ejercía como médico en Posadas, y mi padre, aunque no ha trabajado en el sector privado, es el facultativo de referencia para los vecinos de mi localidad, a quienes atiende de forma excelente.
Inicialmente barajé la opción de la Atención Primaria para emular ese modelo, pero finalmente decidí dar un paso más allá. Vi en la Medicina Interna una disciplina que, estando algo más acotada que la medicina de familia, permite profundizar más en la patología médica. Por otra parte, me resulta un reto intelectual apasionante enfrentarme a pacientes que presentan síntomas complejos sin un diagnóstico claro. Nos exige estudiar constantemente, analizar minuciosamente cada caso y plantear diagnósticos diferenciales muy amplios. Es un proceso de reflexión, de solicitar pruebas basadas en sospechas clínicas bien fundadas, hasta que logramos dar con un diagnóstico certero en la inmensa mayoría de los casos. En ocasiones surgen patologías poco comunes que requieren tiempo y cuyo diagnóstico definitivo solo se manifiesta tras meses de seguimiento.

FPI: Para finalizar, ¿cuándo comenzará a pasar consulta en Fuente Palmera y de qué manera pueden los interesados concertar una cita?
Javier Molero: En esta fase inicial funcionaremos bajo demanda. Los pacientes podrán solicitar su cita a través de llamada telefónica o por WhatsApp, y en base a ello organizaré las agendas para pasar consulta uno o dos días a la semana.
Mi prioridad absoluta es ofrecer una atención de calidad. Los profesionales médicos solemos lamentar la elevada presión asistencial de la sanidad pública, donde nos vemos obligados a valorar a pacientes de alta complejidad en apenas siete u ocho minutos. Ese no va a ser el modelo aquí; cada persona dispondrá de todo el tiempo que requiera, dentro de unos márgenes razonables, para que podamos escuchar, explorar y proceder con la máxima tranquilidad.
FPI: ¿Le gustaría transmitir un mensaje final a los vecinos antes de despedirnos?
Javier Molero: Simplemente me gustaría expresar mi más sincero agradecimiento por la extraordinaria acogida que he recibido en Fuente Palmera. El trato dispensado por la gente ha sido excepcional. Mi único deseo es poder ofrecer un servicio médico a la altura de la calidad humana de este municipio.
FPI: Pues bienvenido, mucha suerte y muchas gracias.
Javier Molero: A vosotros.
INFORMACIÓN DE INTERÉS
Consulta: Especialidad en Medicina Interna – Dr. Javier Molero Payán
Ubicación: Centro Médico-Psicotécnico «Cerocomados», Calle Méndez Núñez, 2, Fuente Palmera.
Citas y contacto: 699 718 136 (Llamadas y WhatsApp).














