Fuente Palmera vibró por todo lo alto con el triunfo de la selección española sobre Argentina (1-0) en la final del Mundial de Fútbol 2026 disputada anoche en Nueva York. El gol de Ferrán Torres al inicio del segundo tiempo de la prórroga daba la segunda estrella a La Roja, convirtiendo este 19 de julio en una fecha histórica para el deporte español.
Los colonos y colonas vivieron, disfrutaron y festejaron una victoria desde mucho antes del comienzo del encuentro. Familias, grupos de amigos y aficionados de todas las edades se iban reuniendo en bares, casas particulares, parcelas, etc. Pero, sin duda, lo de la Plaza Real fue espectacular.
Las previsiones eran buenas, aunque se desbordaron con más de un millar de personas que se fueron congregando para seguir el partido en la pantalla gigante instalada por el Ayuntamiento de Fuente Palmera. Las 350 sillas se quedaron cortas, pero la gente se fue colocando alrededor para no perderse ni un instante del choque ante la albiceleste.
Algunos se trajeron incluso sillas y hamacas de playa de sus casas. La barra no dio abasto y se quedó hasta sin bocadillos y otras existencias. DJ Carlos Rivas animando antes, durante y después del encuentro. Protección Civil haciendo su trabajo voluntario. Las banderas españolas ondeando sin parar y un colorido sin precedentes en una plaza abarrotada.

La final se tuvo que resolver en el tiempo añadido tras el 0-0 de los 90 minutos. España dominó y sometió al rival desde el principio, incluido Messi. El portero argentino hizo unas 20 intervenciones, por apenas ninguna de Unai Simón. En el 105′ llegó el gol histórico de Ferrán tras una dejada de cabeza de Nico Willians a centro de Pedro Porro. La Plaza Real estalló de júbilo.
La imagen se repitió con el pitido final del colegiado. Victoria más que justa y segunda estrella para la selección española de fútbol. El público aguantó hasta la entrega de la copa y luego se trasladó a la Fuente Pepe López, más conocida como «fuente de las ranas» donde desde ya hacía rato se estaba celebrando el triunfo.
La chavalería metida en la fuente y muchos vehículos pasando por la glorieta. Algunos insensatos se dedicaron a hacer trompos no siendo conscientes de toda la gente que había alrededor. Afortunadamente no pasó nada en este sentido, que sepamos. Por el contrario, un par de personas tuvieron que trasladarse hasta el centro de salud con cortes en las piernas producidos en el interior de la fuente.
La fiesta se extendió por las calles hasta casi las tres de la madrugada. Tampoco faltaron los cohetes y fuegos artificiales en varias zonas. Una noche épica marcada por la emoción y el orgullo de ver a España, dieciséis años después, de nuevo en la cúspide del fútbol mundial.













