En esta ocasión, el pregón corrió a cargo de Juan Lorenzo Mayén Reyes, quien ofreció un discurso profundamente íntimo y emotivo basado en sus 25 años de experiencia como costalero en la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno. El acto fue presentado por sus propios hijos, quienes lo definieron como un hombre de fe sencilla pero firmemente arraigada.
Durante su intervención, el pregonero puso en valor la entrega y el sacrificio que supone ser costalero, describiéndolo como “una locura” que solo cobra sentido desde la fe: “un trabajo que sin fe no tiene sentido”, afirmó.
Asimismo, destacó uno de los momentos más significativos de su vivencia personal: el instante previo a colocarse bajo la trabajadera, cuando cada año dirige su mirada al Sagrario para pedir fuerza al Señor y poder convertirse en sus pies durante la estación de penitencia.
El pregón, marcado por la devoción y el amor a su hermandad, emocionó a los asistentes y volvió a poner de relieve la importancia de esta tradición dentro del sentir cofrade de Fuente Palmera.














