El evento comenzó en el patio del centro escolar con la presentación por parte del director, Ricardo Casas, que dio paso a un manifiesto que leyó la propia Estrella Herrera Carrasco, expresando que hoy era «un día importante para todos nosotros porque juntos hemos realizado un acto muy bonito y solidario, haciendo una recaudación para la Asociación Fabert, en la que vamos a ayudar a los niños y niñas que lo necesitan».
Luego, acompañados de sus profesores y profesoras, los alumnos y alumnas se fueron desplazando por cursos hasta la puerta del colegio situada en la calle Posadas, donde tenía lugar la salida de la carrera. Allí les esperaban decenas de familiares, madres, padres, abuelas sobre todo, muchas de las cuales se animaron a participar.
El recorrido, como todos los años, daba la vuelta a la manzana rodeando el Parque del Agua y entrando al centro por la puerta corredera que hay en la Avda. Blas Infante. Ya en el patio, alumnado y profesorado han hecho un pasillo para recibir y animar a sus compañeros.
Sin duda, el recibimiento más aplaudido ha sido el de Estrella Herrera Carrasco, que ha protagonizado la última carrera con sus compañeras y compañeros de 6º. Estrella no ha perdido la sonrisa y la ilusión en toda la jornada, desde que leyó el manifiesto hasta culminar dicha carrera.
Ricardo Casas cerró dando las gracias a la AMPA Maestro Rafael Valero, Policía Local y Protección Civil por su colaboración.

El evento
El evento se organiza cada año como actividad para conmemorar el Día de la Paz (30 de enero), pero ese día se tuvo que suspender por la lluvia. Y destina la recaudación a un colectivo diferente o a alguna causa de carácter social.
Durante las últimas semanas el alumnado ha podido contribuir llevando un donativo al colegio o mediante bizum o transferencia bancaria. También hoy se ha colocado una urna a modo de hucha durante el desarrollo de la carrera.
Este año la entidad beneficiaria es la Asociación Fabert, con sede en Fuente Palmera. Este colectivo nace de la unión de cinco madres repartidas por toda la geografía española en búsqueda de respuestas para la enfermedad genética de sus hijas e hijos. Una de ellas es Estrella Carrasco, vecina de Fuente Palmera, madre de Estrella Herrera Carrasco. En la actualidad ya lo conforman 22 familias.
El síndrome de Joubert (SJ) se caracteriza por una malformación congénita en el tronco cerebral y una agenesia o hipoplasia del vermis cerebeloso, que pueden provocar problemas respiratorios, nistagmo, hipotonía, ataxia y retraso del desarrollo motor. La prevalencia se estima en alrededor de 1/100.000.

Agradecimientos
Desde la familia de Estrella, su madre, Estrella Carrasco, en nombre de las familias con hijos con Síndrome de Joubert (FABERT), «queremos empezar dando las gracias, en primer lugar a Ana Rosa Domínguez Hermán por proponer ante el claustro a nuestra asociación para que este año las aportaciones que se recaudaran con la carrera solidaria fueran destinadas a hacer posible que se investigue esta enfermedad».
«Como ella misma dijo: «Estrella no podía irse del cole sin que su asociación tuviese su carrera solidaria» y así ha sido». A nivel organizativo ha dado las gracias «al equipo directivo del CEPR Federico García Lorca, Ricardo, David y Sofía, y al conjunto del profesorado por decir «sí» sin dudarlo ni un segundo». Asimismo, «a Myriam Armela por movilizar a los mayores de la Colonia que siempre son tan generosos».
A nivel colaborativo, «gracias a todas y cada una de las personas que han dado difusión a esta carrera y con ello a nuestra asociación; a todas las familias que han puesto su grano de arena, que en muchas ocasiones ha sido un puñado bien grande, por hacer ver a sus hijos e hijas que hay causas con las que hay que ser solidario; por supuesto, a la AMPA Maestro Rafael Valero; y a los colegios que han querido sumarse a esta iniciativa y que en las próximas semanas realizarán su carrera solidaria».
A nivel particular «gracias a mi pueblo, por demostrar una vez más que está disponible cuando se le necesita, siendo un ejemplo de solidaridad. Y a mi Ayuntamiento que año tras año colabora con nuestra asociación».
«Ojalá que en un futuro no muy lejano, tanto los niños y niñas que forman esta asociación, como aquellos que tienen cualquier enfermedad que no se investiga, puedan tener un tratamiento adecuado y todos los recursos que sean necesarios para poder desarrollarse y crecer en las mejores condiciones posibles, sin que estos tengan que ser costeados por sus familias», apuntaba Estrella Carrasco.
«Deseamos que nuestros hijos e hijas importen y que sean escuchados. Que su voz tenga validez entre sus iguales. Que los respeten, que cuenten con ellos y que los hagan sentir queridos», sentenciaba.

















